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Cirugía para la colitis ulcerosa

Revisado Por Neha Pathak, MD en agosto 11 del 2026

La colitis ulcerosa (CU) es una afección crónica (a largo plazo). Es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal (EII). La CU puede causar inflamación y úlceras en el revestimiento del colon (intestino grueso) y el recto. La cirugía puede ser una opción si:

  • Otros tratamientos médicos (como medicamentos) no te han ayudado
  • Tu riesgo de cáncer es mayor porque tienes pólipos o CU desde hace mucho tiempo
  • Tu tratamiento causa graves efectos secundarios que debilitan tu salud
  • Tus síntomas de CU no desaparecen

Es posible que necesites cirugía antes de lo esperado si desarrollas ciertos problemas a causa de la CU, como colitis aguda fulminante. Esta es la aparición repentina y grave de síntomas de CU. Si los medicamentos no te están ayudando, tu médico puede sugerir cirugía si:

  • Tienes más de 10 evacuaciones (idas al baño) al día
  • Tienes sangrado constante
  • Sientes dolor en el abdomen
  • Tienes hinchazón
  • No puedes comer o tienes síntomas toxicológicos, como temperatura alta (fiebre)

Puedes necesitar cirugía de emergencia si:

  • Tienes una ruptura en el colon
  • Tienes mucho sangrado
  • Tienes una dilatación del colon que pone en peligro tu vida (megacolon tóxico) 

El megacolon tóxico es una afección grave. Busca ayuda médica de inmediato. Puede ponerte en riesgo de una ruptura del colon.

Aproximadamente la mitad de las personas con enfermedad de Crohn necesitan cirugía durante los primeros 10 años después del diagnóstico. Las tasas de cirugía han disminuido a medida que los tratamientos, como las terapias biológicas, han mejorado. La probabilidad de necesitar cirugía depende de factores como la gravedad y extensión de la enfermedad y de cómo responde al tratamiento.

Dos cirugías comunes para la colitis ulcerosa son la ileostomía y la cirugía de bolsa en J. Las personas suelen considerar la cirugía cuando otros tratamientos no funcionan. O pueden optar por la cirugía de inmediato si surgen problemas graves, como estos:

Colitis aguda fulminante. Es una inflamación repentina y grave que causa síntomas intensos como evacuaciones frecuentes, sangrado y dolor abdominal.

Megacolon tóxico. Es una afección grave y potencialmente mortal en la que el colon se agranda. El megacolon tóxico también puede causar la ruptura (perforación) del colon.

Displasia. A veces, pueden crecer tejidos anormales en el colon. Estos pueden ser canceroso o precancerosos.

La cirugía para la colitis ulcerosa es un tratamiento útil. Es importante saber que la cirugía no significa que otros tratamientos hayan fallado.

La cirugía para la CU es simplemente otra herramienta. Puede ayudarte a cuidar tu salud. Tus complicaciones y síntomas determinarán si la necesitas.

Hay diferentes tipos de cirugías que pueden ayudarte. Tus síntomas y problemas de salud se tomarán en cuenta, pero tú ayudarás a tu médico a tomar la decisión. Habla con tu cirujano para determinar cuál es la cirugía adecuada para ti.

Proctocolectomía con anastomosis ileoanal con reservorio o bolsa en J

Por lo general, esta cirugía se realiza en dos etapas. Pero si tu cirujano decide completar todo el procedimiento en una sola operación, no creará un estoma (una abertura en el abdomen). En su lugar, unirá la bolsa ileal y el ano con puntos de sutura (puntadas) o grapas. 

Si tu cirujano decide crear un estoma, probablemente realizará una anastomosis ileoanal con reservorio (IPAA, por sus siglas en inglés). Primero, creará un reservorio o bolsa pélvica. Luego, hará una abertura temporal en el intestino delgado y abdomen, llamada estoma.

Si se revierte o cierra el estoma, es posible que vuelvas a poder evacuar (ir al baño) por el ano. La cirugía de reversión se realiza más tarde. Tendrás esta segunda cirugía después de unos meses. Primero necesitarás terminar con tu tratamiento y sanar completamente. 

En una proctocolectomía se extrae el colon y el recto. A veces se llama proctocolectomía restaurativa. Conservar el esfínter anal también puede ayudarte a retener las heces y evitar la incontinencia fecal (escape de heces). 

Luego, se crea la IPAA (bolsa en J). Se conecta al ano para que funcione como un nuevo recto. Tu cirujano realizará una ileostomía en asa temporal para proteger la anastomosis mientras sana. Esto creará un estoma al que se conectará una bolsa externa para recoger las heces. 

Pero una vez que el área sane, tu cirujano hará la cirugía de reversión después de dos a tres meses. Esto te permitirá evacuar por el ano.

Colectomía total

En una colectomía total se extrae todo el colon, pero se deja el recto intacto. El colon y el recto juntos forman el intestino grueso. Durante la cirugía, tu cirujano también puede hacer una ileostomía.

Para realizar una ileostomía, el cirujano saca el extremo del intestino delgado a través de una abertura en la pared abdominal, generalmente en el lado inferior derecho. Esta abertura, llamada estoma, permite que las heces se vacíen en una bolsa de ostomía.

Los médicos no suelen realizar esta cirugía para la CU porque el recto restante aún puede inflamarse y causar síntomas.

Ileostomía permanente

Si una proctocolectomía restaurativa con una IPAA no es una buena opción, tu médico puede sugerir una ileostomía permanente. 

El extremo del intestino delgado inferior se saca por el estoma. Se le coloca una bolsa o reservorio externo. Esto se llama ileostomía permanente. Las heces salen por esta abertura y se recogen en la bolsa. La bolsa debe llevarse puesta en todo momento.

Ileostomía continente

La ileostomía continente, o bolsa de Kock, es otra opción. Es una buena opción si deseas que la ileostomía se convierta en una bolsa interna. También es una opción si no es posible realizar una IPAA.

Esta cirugía crea un estoma, pero no requiere una bolsa externa. Primero se extraen el colon y el recto. Luego, se crea una bolsa de almacenamiento interna a partir del intestino delgado.

Se hace un pequeño agujero en el abdomen (pared abdominal). Luego, una bolsa de almacenamiento interna se une a la piel con una válvula de pezón. Cuando necesites drenar la bolsa, insertarás un catéter a través de la válvula para acceder al reservorio interno.

No es la cirugía preferida para la CU. Eso se debe a que puede no dar los resultados esperados. Y podrías necesitar más cirugías más adelante.

Se ha vuelto algo común que las personas se sometan a una cirugía para la colitis ulcerosa en las etapas iniciales de la enfermedad. Pero ya sea que estés en una etapa inicial o avanzada o en algún punto intermedio, probablemente te estés preguntando cómo prepararte. Esto es lo que necesitas saber.

Prepárate mentalmente

Es más fácil sentirse listo para lo que viene si no tienes que preocuparte por tus responsabilidades diarias. Antes de tu cirugía, determina cómo se cumplirán las obligaciones laborales y familiares. Asegúrate de pedir suficiente tiempo libre en el trabajo para tu recuperación (tu médico puede decirte cuánto tiempo necesitarás). Si tienes hijos, intenta programar tu cirugía cuando no haya clases. Si eso no es posible, pide que alguien te ayude con el cuidado de los niños.

Si te van a hacer una ostomía, ponte en contacto con un enfermero especializado en heridas y ostomías. Esta operación modifica cómo la orina y las heces salen del cuerpo. Este tipo de especialista te visitará en el hospital y te dirá qué tipo de tratamiento te ayudará a recuperarte.

Prepárate emocionalmente

Es natural sentir diferentes emociones tanto antes como después de la cirugía. Hablar con otras personas que han pasado por lo mismo puede ayudar. Únete a un grupo de apoyo en línea o presencial para personas con EII. También puedes acudir a un terapeuta.

Rodéate de familiares y amigos que puedan apoyarte. Pídeles que te lleven al hospital y te recojan. También pueden ayudar a preparar comidas y realizar las tareas del hogar mientras te recuperas.

Prepárate físicamente

El cuerpo debe hacer un gran esfuerzo para recuperarse de una cirugía. Tu cuerpo necesita estar lo más fuerte y saludable posible antes de la operación. Es importante seguir una dieta saludable alta en proteínas y beber mucha agua en los días y semanas antes de la cirugía. Esto fortalece tu sistema inmunitario. Pregúntale a tu médico si debes tomar vitaminas o minerales para prepararte. La nutrición deficiente puede ser un problema para las personas con enfermedad inflamatoria intestinal, ya que aumenta el riesgo de infección después de la cirugía.

No bebas alcohol el día antes de la cirugía. Si fumas, intenta dejar de fumar. Este hábito hace que el cuerpo tarde más en sanar. Esto aumenta las posibilidades de que tengas una infección.

Qué llevar

Empaca una maleta para llevar al hospital. Incluye ropa cómoda en la que te puedas mover fácilmente. Lleva a un familiar o amigo que te ofrezca apoyo. Las medias de compresión pueden ayudar con el flujo sanguíneo en las piernas y evitar coágulos de sangre.

Qué considerar

Toda cirugía tiene riesgos, como sangrado, infección y problemas relacionados con la anestesia general. Tu cirujano puede hablar contigo sobre los posibles riesgos y lo que puedes hacer para evitarlos.

Cita antes de la cirugía

Irás al hospital aproximadamente una semana antes de tu cirugía. Un enfermero tomará tus signos vitales y revisará tus antecedentes médicos. También te dirán cuáles de tus medicamentos podrás tomar antes de la cirugía y cuáles no. Hablarás sobre tus síntomas de colitis. Es posible que se ordenen pruebas para evaluar el funcionamiento de tu corazón, como una radiografía de tórax o un electrocardiograma. Te extraerán sangre para que el anestesiólogo la examine. Este médico prescribe la anestesia general. Es la medicina que te duerme durante la cirugía y evita que sientas dolor.

Habla con tu cirujano

Juntos hablarán sobre la operación y sus riesgos. Tu cirujano también explicará los beneficios que puedes esperar después de la operación. Este es el momento para hacer cualquier pregunta que tengas.

Después de la cirugía, es probable que debas quedarte en el hospital al menos unos días. Pero podrías quedarte hasta una semana. Esto dependerá del tiempo en que tardes en recuperarte y de tus otros problemas médicos. Probablemente recibirás líquidos por vía intravenosa para mantenerte hidratado mientras tu cuerpo se adapta.

Seguirás una dieta líquida durante los primeros días. La duración dependerá del tipo de cirugía y de cómo se adapte tu cuerpo. No te esfuerces, escucha a tu cuerpo y toma las cosas con calma.

Necesitarás hasta un año para sanar completamente. Permite que tu cuerpo se acostumbre a los nuevos cambios. Está aprendiendo a digerir los nutrientes de manera diferente.

Poco a poco, pasarás de una dieta líquida a alimentos triturados y blandos en el hospital. Si toleras bien los alimentos triturados durante unos días, a continuación te darán alimentos blandos y sin mucho sabor. Después de que tu cuerpo aprenda a digerir los alimentos blandos, intentarás masticar lentamente alimentos sólidos. 

Bebe mucha agua y mantente hidratado. Para mantenerte hidratado, te pueden ser útiles las soluciones de rehidratación oral. También puedes intentar comer y beber alimentos ricos en electrolitos.

Los medicamentos reducirán el dolor, pero es probable que no puedas realizar actividades normales durante un par de semanas. Si tuviste una cirugía abierta, podrías tardar más. Tu médico probablemente te dirá que no levantes objetos pesados durante al menos seis semanas.

“Tanto la American Society of Colon and Rectal Surgeons como la Society of American Gastrointestinal and Endoscopic Surgeons promueven la educación preoperatoria y la capacitación sobre el cuidado del estoma para los pacientes que van a someterse a una ileostomía”, dice el Dr. Nikhil Kadle, doctor en medicina y gastroenterólogo de Digestive Healthcare of Georgia en Newnan, Georgia. “Estas medidas pueden mejorar la recuperación y minimizar las complicaciones”.

La capacitación sobre el cuidado del estoma puede enseñarte en qué consiste la cirugía. En algunas clases aprenderás cómo cuidar el estoma y dónde comprar equipo médico. Las clases te enseñarán a vivir con tu estoma. También pueden prepararte para hablar con tu pareja sobre el estoma.

Cuando te hayas recuperado, podrás comer e ir al baño normalmente. Pero si tienes una bolsa de ostomía, es posible que aún sientas ganas de ir al baño. Eso también es normal. Se conoce como recto fantasma. Sé paciente; la necesidad desaparecerá después de que tu cuerpo se acostumbre.

Cada persona sana a su propio ritmo, así que tómate las cosas con calma hasta que te sientas mejor. Pregúntale a tu médico qué puedes esperar.

Llama a tu médico si:

  • Tienes fiebre de 100.4 °F o más
  • Tienes heridas que se hinchen o de las que salga sangre, líquido o pus
  • El dolor empeora
  • No puedes dejar de vomitar
  • Aún no has ido al baño tres días después de la cirugía
  • Tienes sangre en las heces

Y si tienes dificultad para respirar, llama al 911 y busca ayuda médica de inmediato.

Pregúntale a tu cirujano cuándo puedes comer alimentos sólidos. Tomará algún tiempo para que el intestino y el tracto digestivo digieran normalmente. Durante la recuperación, el colon también puede tener problemas para absorber agua.

Podrías tener:

  • Diarrea o más evacuaciones
  • Deshidratación
  • Gases malolientes o frecuentes

Estas son algunas cosas que puedes hacer después de la cirugía para favorecer la recuperación:

Habla con un dietista. Es importante hablar sobre los alimentos que puedes comer mientras el intestino sana. Pregúntale a tu médico si te recomienda consultar a un dietista. Te puede ayudar a crear una dieta personalizada según tus necesidades de salud.

Es común tener problemas con ciertos alimentos al principio. Habla con tu médico o un dietista al respecto. Pueden ayudarte a adaptarte u orientarte. Es probable que esto sea algo temporal mientras el intestino sana. Poco a poco, estos expertos te ayudarán a volver a comer ciertos alimentos de manera segura.

Dale un descanso a tu tracto digestivo. Para darle un descanso a tu tracto digestivo, tu médico también puede pedirte que sigas una dieta baja en residuos. Es posible que necesites seguir esta dieta durante unas cuatro a seis semanas.

Esto puede hacer que tus evacuaciones sean más pequeñas o que vayas al baño con menos frecuencia. También puede reducir considerablemente la cantidad de fibra que comes. Además, es posible que la dieta limite algunos lácteos. Estos son algunos alimentos "bajos en residuos" que puedes comer:

  • Puré de manzana
  • Plátanos
  • Pan o pan tostado
  • Mantequilla de maní
  • Yogur
  • Papas
  • Arroz blanco
  • Queso
  • Pasta
  • Tofu o carne fácil de digerir

Estos son algunos alimentos que debes evitar:

  • Carne procesada, como salchichas o embutidos
  • Nueces
  • Frijoles, guisantes, lentejas o legumbres
  • Frutas con piel, como manzanas, piña o coco
  • Palomitas de maíz

Mantente hidratado. Asegúrate de beber de 8 a 10 vasos de agua u otros líquidos al día. Te ayudará a mantenerte hidratado. Esto significa mantener el equilibrio adecuado de electrolitos y agua en el cuerpo. 

Ten en cuenta también el clima. Bebe más si hace calor o si haces más actividad física. Si te sientes deshidratado o tus heces son más espesas, intenta beber más líquidos. Puedes agregar más caldos, sopas o jugo de vegetales durante el día. 

También puedes beber soluciones de hidratación oral, bebidas con electrolitos o soluciones pediátricas de electrolitos. Pregunta a tu médico o a un dietista qué te recomiendan según tus necesidades de salud.

Vitaminas y minerales. Después de la cirugía, hay tres cosas principales que conviene vigilar: los niveles de vitamina D, vitamina B12 e hierro. La vitamina D ayuda a que tus huesos se mantengan saludables. La vitamina B12 es clave para el oxígeno y los nervios. El hierro favorece los niveles de oxígeno. Si te hicieron una cirugía de bolsa en J, tu médico podría revisar tus niveles de hierro.

“El estado nutricional desempeña un papel fundamental en la recuperación, ya que la desnutrición y la hipoalbuminemia están vinculadas a estancias más largas en el hospital”, dice Kadle. “Y [una mala nutrición] puede aumentar el riesgo de complicaciones”.

La hipoalbuminemia (niveles bajos de una proteína llamada albúmina) puede ocurrir debido a la inflamación. Intenta seguir una dieta equilibrada durante tu recuperación. Pregúntale a tu médico o a un dietista qué alimentos nutritivos puedes incluir en tu dieta.

Extraer todo el colon y el recto puede curar la colitis ulcerosa. Esto puede poner fin a la diarrea, el dolor abdominal, la anemia y otros síntomas. La cirugía también disminuye las probabilidades desarrollar cáncer de colon.

Alrededor de 4.5 de cada 100 personas desarrollan cáncer de colon después de tener colitis ulcerosa durante 20 años. Pero las pruebas de detección de cáncer de colon y la cirugía para curar la colitis ulcerosa pueden evitar que esto suceda.

Tu médico puede recomendarte la cirugía si tienes un mayor riesgo de cáncer de colon. Por ejemplo, el riesgo de cáncer es mayor si la colitis ulcerosa afecta todo el colon.

Las siguientes son algunas complicaciones de la anastomosis ileoanal:

  • Evacuaciones más frecuentes y más acuosas
  • Inflamación de la bolsa o reservorio (reservoritis)
  • Obstrucción del intestino debido al tejido cicatricial interno (bridas)
  • Fallo de la bolsa, que ocurre durante los primeros cinco años en aproximadamente 4 de cada 100 personas con una IPAA

Si la bolsa falla, necesitarás una ileostomía permanente. La hemicolectomía también tiene algunos de los mismos riesgos que otras cirugías. 

Es un procedimiento seguro para la mayoría de las personas, pero podrías tener una reacción que te haga sentir mal durante unos días. Es poco común, pero algunas personas pueden sentirse confundidas durante alrededor de una semana.

También podrías desarrollar coágulos de sangre en las piernas o los pulmones. Para reducir las posibilidades de desarrollar un coágulo, deberás caminar aproximadamente cada hora en tu habitación del hospital. Estos son otros posibles problemas:

  • Infección
  • Obstrucción intestinal debido a tejido cicatricial
  • Filtración en la zona donde se reconectaron los intestinos
  • Hernia
  • Lesión de los órganos cercanos
  • Sangrado interno

Tu médico te examinará para ver cómo te estás recuperando después de la cirugía. Pregúntale cuándo debes programar tu consulta de seguimiento. Quizás quiera que lo visites en un par de semanas. Pero esto puede variar según el motivo por el que necesitaste el procedimiento.

Puedes tener sentimientos encontrados sobre tu estoma después de la cirugía. Es posible que tengas cierta incertidumbre sobre cómo será vivir con él. Pero, a menudo, las personas pueden volver a realizar actividades como nadar, viajar y trabajar.

Ya sea que tu estoma sea temporal o permanente, es normal que tengas dudas sobre la bolsa externa. Se coloca pegada a la piel y no abulta mucho. Además, puedes elegir entre diferentes sistemas de bolsas.

También debes hablar con tu médico sobre cualquier sentimiento de ansiedad o depresión que tengas. Tu salud emocional y mental y tu bienestar también son importantes.

Puedes obtener apoyo de la organización United Ostomy Associations of America . Y también puedes preguntarle a tu médico o hablar con tu terapeuta sobre grupos de apoyo cerca de ti.

La cirugía para la colitis ulcerosa puede ayudar a aliviar los síntomas y reducir tu riesgo de cáncer colorrectal. La proctocolectomía con anastomosis ileoanal con reservorio (IPAA) o bolsa en J es la más común. Te recuperarás en el hospital y quizás tengas que hacer algunos cambios en tu alimentación. Algunos riesgos incluyen reservoritis u obstrucciones, pero poco a poco volverás a tu rutina habitual.

¿Qué tan exitosa es la cirugía para la colitis ulcerosa?

La proctocolectomía con anastomosis ileoanal con reservorio (IPAA) o bolsa en J es la cirugía más común para la CU. Es altamente exitosa, y más de 90 de cada 100 personas reportan resultados positivos a largo plazo. Aunque generalmente es exitosa, necesitarás atención de seguimiento si tienes algún problema más adelante.

¿Cuál es la esperanza de vida de alguien con colitis ulcerosa?

La esperanza de vida para alguien con CU puede depender de factores como su edad, la gravedad de la enfermedad y sus otros problemas médicos. La mayoría de las personas con CU viven una vida normal. Sin embargo, las múltiples cirugías, el cáncer colorrectal y el megacolon tóxico pueden reducir ligeramente la esperanza de vida.

¿Puedes ir al baño si te quitan el colon?

Sí. Pero es posible que no puedas hacerlo de la manera tradicional. Eso depende del tipo de cirugía que se realice.

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