Has tenido calambres estomacales durante semanas. Estás exhausto y has estado perdiendo peso. Además, tienes que estar corriendo al baño. ¿Qué está pasando?
Tu médico puede sospechar que tienes una enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Pero ¿cuál?
Hay dos tipos comunes: la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Tienen mucho en común, como la inflamación a largo plazo en el tracto digestivo. Pero estas enfermedades también tienen algunas diferencias clave. Por lo tanto, un tratamiento puede funcionar mejor para una enfermedad que para la otra.
Si escuchas simplemente decir “colitis”, eso significa inflamación del colon. Pero quienes viven con “colitis ulcerosa” también tienen llagas (úlceras) en el revestimiento del colon. Descubre qué diferencias hay entre la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn y qué tratamientos son mejores para cada afección.
¿Cuáles son los síntomas comunes de la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa?
Los síntomas de la enfermedad de Crohn y los de la colitis ulcerosa (CU) a veces pueden parecerse. Pero son dos afecciones diferentes.
Tanto la enfermedad de Crohn como la colitis ulcerosa pueden causarte los siguientes:
- Calambres y dolor abdominal
- Diarrea
- Estreñimiento
- Una necesidad urgente de ir al baño
- Una sensación de no haber vaciado completamente el intestino
- Sangrado en el recto
- Deficiencia de hierro, incluida la anemia
- Fiebre
- Reducción del apetito
- Pérdida de peso
- Fatiga
- Sudores nocturnos
- Problemas con tu período, como períodos irregulares o ausentes
Es posible que no tengas todos estos síntomas todo el tiempo. Pueden ir y venir. Tu enfermedad puede alternar entre brotes (empeoramiento de los síntomas) y remisión (alivio o desaparición de los síntomas).
La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa se diagnostican con mayor frecuencia en adolescentes y adultos jóvenes. Pero puedes recibir un diagnóstico a cualquier edad. Y estas enfermedades tienden a ser hereditarias.
Enfermedad de Crohn vs. colitis ulcerosa: ¿en qué se diferencian?
Hay tres diferencias clave:
Ubicación. La colitis ulcerosa afecta solo al colon y al recto. Aproximadamente un tercio de las personas con CU tienen inflamación en todo el colon. Esto se llama pancolitis.
Pero la enfermedad de Crohn puede inflamar cualquier parte del tracto digestivo, desde la boca hasta el ano. La enfermedad de Crohn suele afectar las siguientes partes del cuerpo:
- El intestino delgado
- El intestino grueso
- El punto donde se unen el intestino delgado y el grueso (íleon terminal)
- La boca, lo que causa llagas entre las encías y el labio inferior, a los lados de la lengua o debajo de esta
- El ano, lo que causa desgarros (fisuras), úlceras, infecciones o estrechamiento
Preguntas y respuestas
¿Qué pruebas de diagnóstico permiten diferenciar mejor entre la enfermedad de Crohn y la CU en las primeras etapas?
No hay una única prueba que permita diferenciar entre ambas enfermedades, pero hay síntomas y signos que observamos con mayor frecuencia en una que en la otra. Por lo general, la CU afecta el intestino grueso, y la inflamación comienza en el recto y se extiende hacia el intestino delgado. Además, la colitis ulcerosa suele causar una zona de inflamación continua, o colitis. Las características microscópicas también pueden ser diferentes, pero es importante saber que nada es absoluto y que es fundamental analizar todas las piezas del rompecabezas en conjunto.
Respuesta de:
Dra. Sophie Balzora, doctora en medicina
Profesora clínica de Medicina, Departamento de Gastroenterología y Hepatología, Facultad de Medicina Grossman de NYU, Nueva York, Nueva York
¿En qué se diferencia el tratamiento de la enfermedad de Crohn y el de la CU?
La CU se limita al colon y provoca inflamación en la superficie, mientras que la enfermedad de Crohn puede afectar todo el aparato digestivo y causar daños más profundos y estructurales. Estas diferencias determinan qué pruebas realizamos, qué tratamientos recetamos y, en algunos casos, qué operaciones recomendamos. Pero ambas enfermedades comparten el mismo objetivo general: controlar la inflamación, prevenir complicaciones y ayudar a los pacientes a llevar una vida plena y saludable.
Respuesta de:
Dr. Ugo Iroku, doctor en medicina
Profesor auxiliar de Medicina Clínica, Facultad de Medicina Icahn de Mount Sinai, Nueva York, Nueva York
¿Qué cambios hiciste en tu estilo de vida después de recibir el diagnóstico definitivo?
Después de recibir mi diagnóstico, los cambios que hice en mi estilo de vida se centraron en involucrarme más en mi atención médica y aprender a defender mis intereses. Me propuse establecer una relación estrecha con mis médicos y especialistas para comprender mejor mi diagnóstico y las opciones de tratamiento. También aprendí a afrontar la vida con una enfermedad crónica; ahora planifico con anticipación el tiempo que paso con amigos y me permito descansar cuando no me siento bien.
Respuesta de:
Renika Wood
Terapeuta y defensora de pacientes con enfermedad de Crohn, Raleigh, Carolina del Norte
Patrón de la inflamación (áreas continuas o no). En las personas con enfermedad de Crohn, las zonas inflamadas suelen estar separadas por áreas de intestino sano. Pero en quienes tienen colitis ulcerosa, las zonas inflamadas permanecen juntas.
Capas afectadas. La enfermedad de Crohn a menudo penetra capas más profundas de los intestinos. Pero la colitis ulcerosa permanece en el revestimiento más superficial del colon.
¿La enfermedad de Crohn y la CU tienen los mismos factores de riesgo?
Algunos factores de riesgo son los mismos para la enfermedad de Crohn y la CU, pero algunos no lo son. Por ejemplo, una dieta alta en grasa está vinculada a un mayor riesgo de desarrollar tanto la enfermedad de Crohn como la CU. Pero algunos factores pueden aumentar tu riesgo de enfermedad de Crohn pero no de colitis ulcerosa.
Puedes tener un alto riesgo de enfermedad de Crohn si:
- Fumas
- No haces ejercicio regularmente
- No sigues una dieta alta en fibra
- Tienes deficiencia de vitamina D
Cómo obtener el diagnóstico correcto
Para obtener el diagnóstico correcto, tu médico realizará análisis de sangre y pruebas de imagen. Analizará tu sangre para detectar signos de infección, niveles bajos de glóbulos rojos (anemia) y más. Tu médico también puede tomar una muestra de heces. Esto puede ayudar a detectar infecciones y sangrado en el intestino.
Pero las diferencias tienen que ver principalmente con el lugar donde se encuentra la inflamación en el sistema digestivo. La mejor manera de distinguir la colitis ulcerosa de la enfermedad de Crohn es mirar dentro del colon.
Las radiografías pueden mostrar las partes bloqueadas o inusualmente estrechas del intestino.
Las radiografías con contraste requieren que bebas un líquido de bario blanco y espeso para que tu médico pueda ver cómo se mueve a través de tu sistema digestivo.
Las tomografías computarizadas y las resonancias magnéticas pueden proporcionar una imagen detallada de todo el intestino y de los tejidos cercanos. Estas imágenes también ayudan a tu médico a determinar las partes del intestino que están inflamadas o si hay alguna complicación.
La endoscopia utiliza un tubo delgado con una pequeña cámara en un extremo para observar el sistema digestivo.
Estos son algunos tipos diferentes de endoscopia:
- La sigmoidoscopia examina la parte inferior del intestino grueso.
- La colonoscopia examina todo el intestino grueso.
- Una esofagogastroduodenoscopia (EGD) examina el revestimiento del esófago, el estómago y el duodeno.
- Una endoscopia capsular utiliza una cámara del tamaño de una pastilla para examinar el intestino delgado.
- Una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) puede examinar los conductos biliares y pancreáticos.
A veces, incluso después de hacer todas las pruebas, es posible que tu médico no pueda determinar qué enfermedad tienes. Ese es el caso para 1 de cada 10 personas con EII. Esto puede suceder si tienes síntomas de ambas afecciones.
Tu médico puede diagnosticarte “colitis indeterminada”. Esto significa que no está claro qué tipo de inflamación tienes.
Encontrar el tratamiento adecuado
Debido a que estas dos enfermedades son similares, también comparten muchos tratamientos. Estas son algunas formas de tratar la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
Cambios en el estilo de vida
Puedes decidir cambiar tu alimentación, hacer ejercicio regularmente, dejar de fumar y evitar los medicamentos para el dolor llamados antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno.
El control del estrés también es clave. El estrés no causa la EII, pero puede provocar brotes. Así que intenta reducir las cosas que te provocan tensión y encuentra formas de relajarte. El ejercicio es una excelente manera de hacerlo. También son beneficiosas las actividades saludables que disfrutas y que tienen un significado especial para ti, como los pasatiempos, la meditación, la oración, el voluntariado y las relaciones positivas.
Medicamentos
Pueden ayudarte a controlar la inflamación. Estos son algunos medicamentos que tratan la enfermedad de Crohn y la CU:
5-aminosalicilatos orales (5-ASA). Algunos de ellos son la balsalazida (Colazal), la mesalamina (Asacol, Delzicol, Lialda y Pentasa), la olsalazina (Dipentum) y la sulfasalazina (Azulfidine). Reducen la inflamación en el tracto digestivo. Los médicos los usan principalmente para tratar la CU y mantener la remisión, pero rara vez para tratar la enfermedad de Crohn.
Inhibidores de la cinasa Janus (JAK, por sus siglas en inglés). Estos medicamentos pueden ayudar a controlar la respuesta del sistema inmunitario y aliviar la inflamación. El upadacitinib (Rinvoq) es un inhibidor de la JAK que se toma por vía oral y se utiliza para tratar a ciertas personas con enfermedad de Crohn o CU. Estos son algunos de sus efectos secundarios:
- Dolor de cabeza
- Fatiga
- Acné
- Náuseas
- Infecciones del tracto urinario
- Colesterol alto
Esteroides. La budesonida y la prednisona pueden reducir la actividad del sistema inmunitario. Estos medicamentos pueden disminuir la inflamación causada por la EII. Pero no curan el daño en el intestino. Y debido a sus efectos secundarios, probablemente los tomes por un corto tiempo.
Modificadores del sistema inmunitario. Estos medicamentos disminuyen la respuesta del sistema inmunitario. Medicamentos como la 6-mercaptopurina (6-MP, Purinethol, Purixan) y la azatioprina (Azasan, Imuran) pueden tratar la enfermedad de Crohn y la CU de intensidad moderada a grave.
Pero si otros medicamentos no están funcionando, tu médico puede recetarte:
- Ciclosporina (Gengraf, Neoral, Sandimmune)
- Metotrexato (Rheumatrex, Trexall)
Medicamentos biológicos y sus biosimilares. Estas terapias suprimen tu sistema inmunitario para reducir la inflamación. Tu médico puede administrarlos mediante una inyección o por vía intravenosa (en una vena). Y la inmunoterapia también puede combinarse con otros medicamentos.
Los medicamentos biológicos pueden tratar la enfermedad de Crohn y la CU. Estas son algunas opciones:
Inhibidores del TNF
- Adalimumab (Humira)
- Infliximab (Remicade)
Biosimilares de Humira
- Adalimumab-aacf (Idacio)
- Adalimumab-aaty (Yuflyma)
- Adalimumab-abdnm (Cyltezo)
- Adalimumab-adaz (Hyrimoz)
- Adalimumab-atto (Amgevita)
- Adalimumab-aqvh (Yusimry)
- Adalimumab-bwwd (Hadlima)
- Adalimumab-fkjp (Hulio)
- Adalimumab-ryvk (Simland)
Biosimilares de Remicade
- Infliximab-abda (Renflexis)
- Infliximab-axxq (Avsola)
- Infliximab-dyyb (Inflectra)
- Infliximab-qbtx (IXIFI)
Medicamentos para reducir proteínas inflamatorias (interleucina-12 e interleucina-23)
- Ustekinumab (Stelara)
La FDA también ha aprobado Stelara para niños de 2 años en adelante con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa activa de moderada a grave.
Biosimilares de Stelara
- Ustekinumab-aauz (Otulfi)
- Ustekinumab-aekn (Selarsdi)
- Ustekinumab-auub (Wezlana)
- Ustekinumab-srlf (Imuldosa)
- Ustekinumab-ttwe (Pyzchiva)
Otras inmunoterapias
- Vedolizumab (Entyvio)
- Risankizumab-rzaa (Skyrizi)
- Golimumab (Simponi, Simponi Aria) también puede tratar la EII
- Mirikizumab (Omvoh) también puede tratar la EII
- Certolizumab pegol (Cimzia) solo trata la enfermedad de Crohn
Con tratamiento para síntomas leves, casi todas las personas con colitis ulcerosa (el 90 %) entran en remisión. Pero es posible que quienes tienen CU "refractaria" necesiten un tratamiento continuo con esteroides.
La remisión completa es menos común en quienes tienen enfermedad de Crohn, y algunas personas con EII tarde o temprano necesitan cirugía. Alrededor del 7 % de las personas con CU necesitan cirugía durante los primeros cinco años después del diagnóstico, y alrededor de un tercio la necesitan durante los primeros 30 años. Hasta el 75 % de las personas con enfermedad de Crohn terminarán necesitando cirugía.
Tú y tu médico podrían considerar la cirugía si tienes:
- Síntomas intensos que no mejoran con medicamentos
- Una obstrucción en el tracto digestivo
- Un desgarro o un agujero en el intestino
Mantente al día con tus chequeos médicos
Si tienes una de estas dos enfermedades, tus chequeos médicos son importantes. Los chequeos regulares pueden ayudarte a sentir alivio de tus síntomas.
También es posible que necesites hacerte una colonoscopia con más frecuencia. Además, tus colonoscopias pueden comenzar a una edad más temprana. Una colonoscopia puede detectar cáncer o pólipos. Este procedimiento ayuda a tu médico a extraer cualquier cosa que necesite eliminarse.
Los expertos sugieren comenzar estas pruebas de 8 a 10 años después de desarrollar síntomas de CU o enfermedad de Crohn. Y, a partir de entonces, lo habitual es hacerse una cada uno a tres años. Tu médico hablará contigo sobre un plan de tratamiento y puede ayudarte a determinar el momento adecuado para ti.
Cuándo llamar al médico
Algunos síntomas pueden necesitar tratamiento médico. Llama a tu médico o consulta a un profesional de la salud si tienes alguno de los siguientes:
- Dolor en el abdomen
- Sangre en las heces
- Diarrea que no desaparece con medicamentos, te despierta o dura más de dos semanas
- Fiebre que dura más de un día
- Náuseas o vómitos
- Pérdida inesperada de peso
Conclusiones
La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa (CU) son enfermedades inflamatorias intestinales (EII). La CU solo inflama el intestino grueso, pero la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del tracto digestivo. Quienes tienen la enfermedad de Crohn tienen áreas inflamadas separadas por áreas de intestino sano, a diferencia de la zona de inflamación continua que causa la CU. Habla con tu médico para obtener el diagnóstico correcto lo antes posible y reducir tu riesgo de complicaciones.
Preguntas frecuentes sobre la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa
¿Puede la colitis convertirse en enfermedad de Crohn?
La colitis ulcerosa (CU) no se convierte en enfermedad de Crohn, pero a veces puede parecer así. Es posible que al principio te diagnostiquen CU. Pero a medida que aparecen más síntomas, el diagnóstico podría cambiar a enfermedad de Crohn.
La enfermedad de Crohn y la CU pueden parecerse mucho, especialmente al principio. Así que no es raro que tu diagnóstico cambie. Pero siguen siendo enfermedades diferentes. No puedes tener ambas al mismo tiempo.
¿Qué no debes comer si tienes enfermedad de Crohn?
Durante un brote de la enfermedad de Crohn, es importante evitar alimentos que irriten el intestino. La dieta de exclusión para la enfermedad de Crohn (CDED, por sus siglas en inglés) puede ayudar. La dieta podría reducir tus síntomas y favorecer la recuperación.
Esta dieta elimina los alimentos que pueden afectar negativamente el intestino:
- Trigo y otros granos que contienen gluten
- Productos lácteos
- Grasas animales
- Aditivos y alimentos ultraprocesados
- Carne roja
En su lugar, concéntrate en comer los siguientes:
- Alimentos integrales
- Frutas
- Verduras
- Arroz
- Papas
- Carnes magras y huevos
También puedes beber una fórmula nutricional con la supervisión de tu proveedor de atención médica o un dietista. Puede ayudarte a obtener suficientes calorías y nutrientes.
¿Qué alimentos deberías evitar si tienes colitis ulcerosa?
Evita los alimentos que empeoren tus brotes. “Si tienes colitis ulcerosa (CU), evita los alimentos ultraprocesados, como aquellos que contienen aditivos”, dice el Dr. Nikhil Kadle, doctor en medicina y gastroenterólogo de Digestive Healthcare of Georgia en Atlanta, quien tiene experiencia clínica en enfermedad inflamatoria intestinal (EII). “[Evitar estos alimentos puede] ayudar a minimizar el riesgo de brotes y controlar los síntomas de manera eficaz”.
Kadle también sugiere evitar los siguientes:
- Azúcares añadidos en galletas, pasteles u otros postres
- Alimentos altos en sodio
- Carnes rojas y procesadas, como carne de res, cordero, embutidos o tocino
- Alcohol
- Bebidas azucaradas, como refrescos, jugos o bebidas de café saborizadas con jarabe
- Alimentos picantes, como sriracha o chile en polvo
- Alimentos grasos, como mantequilla o alimentos fritos
- Bebidas carbonatadas
- Café
- Productos lácteos, como leche de vaca, helado o crema
- Aditivos como goma de celulosa (carboximetilcelulosa) o polisorbato-80
¿Es el arroz malo para la enfermedad de Crohn?
El arroz no es malo para la enfermedad de Crohn. De hecho, el arroz puede ser una buena opción en tus comidas, especialmente durante un brote. Tanto el arroz blanco como el integral pueden formar parte de una dieta saludable. El arroz integral tiene más nutrientes. Es una mejor opción si necesitas más fibra, vitaminas y minerales.
Pero durante un brote de la enfermedad de Crohn, tu intestino puede ser más sensible. El arroz blanco es más bajo en fibra y podría ser más fácil de digerir. Dependiendo de cómo te sientas, elige lo que funcione mejor para tu sistema digestivo.
¿Puedes comer huevos si tienes enfermedad de Crohn?
Sí, los huevos también pueden ser una buena opción para quienes tienen enfermedad de Crohn. Los huevos son una excelente fuente de proteína, especialmente durante los brotes. En lugar de eliminar ciertos alimentos, es mejor enfocarse en la variedad.
Intenta combinar los huevos con otras fuentes de proteína. Puedes comer huevos con pollo, pescado o tofu. Esto puede ayudarte a satisfacer tus necesidades nutricionales y mantener una dieta equilibrada.
