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¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Crohn?

Revisado Por Melinda Ratini, MS, DO en julio 07 del 2026

En algún momento, es probable que hayas tenido calambres estomacales con diarrea o estreñimiento. Es incómodo, pero generalmente pasa en uno o dos días. Pero si tienes estos síntomas a menudo y son intensos, es posible que tengas la enfermedad de Crohn. 

La enfermedad de Crohn es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Si tienes enfermedad de Crohn, tu sistema inmunitario confunde las células en el tracto gastrointestinal con células dañinas y las ataca. Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden variar, dependiendo de dónde esté la inflamación en el tracto gastrointestinal. Si crees que tienes esta enfermedad, habla con tu médico, ya que los síntomas pueden ser similares a los de muchos problemas digestivos. 

Los síntomas de la enfermedad de Crohn varían mucho según la persona y la parte del tracto gastrointestinal afectada. Puede afectar diferentes áreas del sistema digestivo, pero a menudo causa inflamación en el intestino delgado y el colon. Los síntomas pueden ser leves o tan graves que podrían provocar complicaciones potencialmente mortales. Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden ir y venir, y podrían desaparecer completamente durante un tiempo, lo que se conoce como remisión.

Síntomas comunes de la enfermedad de Crohn

Si la inflamación se encuentra en la parte inferior del tracto gastrointestinal, o colon, los síntomas pueden ser más frecuentes e intensos que si está en la parte superior del tracto gastrointestinal, o intestino delgado. Estos son algunos de los síntomas:

  • Dolor abdominal y calambres
  • Sangre en las heces
  • Diarrea
  • Secreción de una llaga dolorosa cerca del ano
  • Necesidad urgente de ir al baño
  • Sensación de no haber vaciado completamente los intestinos
  • Pérdida de apetito y pérdida de peso (habla con tu médico si pierdes mucho peso rápidamente)
  • Estreñimiento, que puede causar una obstrucción intestinal

Síntomas silenciosos de la enfermedad de Crohn

Aproximadamente una quinta parte de las personas con la afección no tienen síntomas (enfermedad de Crohn silenciosa) cuando esta afecta el intestino delgado. Si tus primeros síntomas son silenciosos, los siguientes signos de la enfermedad podrían incluir otros más graves, como estos: 

  • Obstrucción intestinal
  • Infección o absceso
  • Dolor o fiebre que no desaparecen
  • Agujero o túnel que conecta diferentes partes del intestino (fístula)
  • Cáncer de colon o del intestino delgado
  • Aumento del riesgo de hospitalización y cirugía intestinal

Otros síntomas físicos de la enfermedad de Crohn

La enfermedad también puede causar síntomas que afectan tu salud en general, como los siguientes:

  • Fatiga
  • Fiebre (menos común con la enfermedad de Crohn, así que considera llamar a tu médico)
  • Llagas en la boca
  • Sudores nocturnos
  • Ciclos menstruales inusuales
  • Anemia
  • Piedras en los riñones

Puedes tener uno o varios de estos síntomas porque la enfermedad de Crohn afecta a las personas de diferentes maneras. Los síntomas pueden ser leves, o pueden dejarte muy débil.

Las complicaciones de la enfermedad de Crohn son menos comunes que los síntomas tempranos. Pueden ser locales y afectar el tracto intestinal, o sistémicas y afectar todo el cuerpo.

Estas son algunas complicaciones locales de Crohn:

Absceso. Esta acumulación de pus ocurre debido a una infección bacteriana. Puede formarse en la pared intestinal o cerca del ano. Puede parecerse a un forúnculo (bulto inflamado), y notarás hinchazón, sensibilidad, dolor y fiebre. Los síntomas generalmente desaparecen una vez que se drena el absceso. Pueden darte antibióticos para eliminar la infección.

Fisura. Es un desgarro doloroso en el revestimiento del ano. Puede causar sangrado al ir al baño. Las cremas tópicas y los baños de asiento son tratamientos comunes.

Fístula. Las llagas o las úlceras pueden convertirse en aberturas que conectan dos partes del intestino. También pueden extenderse hacia tejidos cercanos como la vejiga, la vagina y la piel. Los antibióticos pueden tratar fístulas pequeñas. Puede que necesites cirugía si son grandes o si tienes muchas.

Malabsorción y desnutrición. La enfermedad afecta el intestino delgado, la parte del cuerpo que absorbe nutrientes de los alimentos. El dolor de estómago te impide comer regularmente, o tu cuerpo puede no aprovechar al máximo lo que comes. Esto a veces puede causar niveles bajos de nutrientes como B12 y hierro. El tratamiento se centra en reponer los nutrientes faltantes.

Sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO, por sus siglas en inglés). El intestino está lleno de bacterias que te ayudan a descomponer los alimentos. Cuando esto ocurre en una parte más alta de lo habitual del tracto digestivo, puedes tener gases, hinchazón, dolor abdominal y diarrea. Ciertos antibióticos pueden ayudar.

Estenosis. Estas áreas estrechas y engrosadas del intestino resultan de la inflamación que provoca la enfermedad de Crohn. Pueden ser leves o graves, dependiendo de qué tan obstruido esté el intestino. Los síntomas incluyen calambres, dolor abdominal e hinchazón. Los medicamentos pueden ayudar. Pero si no funcionan o si tienes obstrucciones con frecuencia, podrías necesitar cirugía.

Con la excepción de las fisuras, la mayoría de las complicaciones anteriores no ocurren a menudo.

Más de una cuarta parte de las personas con enfermedad de Crohn tienen complicaciones que no están relacionadas con el intestino. Estas se conocen como complicaciones sistémicas o extraintestinales. Pueden afectar varias partes del cuerpo. Algunas de las complicaciones sistémicas más comunes son las siguientes:

Inflamación de las articulaciones

La enfermedad de Crohn causa inflamación en las articulaciones en aproximadamente una cuarta parte de las personas que la tienen. Los síntomas de la inflamación articular —o artritis— son dolor, hinchazón, rigidez y menos flexibilidad. La enfermedad de Crohn puede provocar tres tipos principales de inflamación:

Periférica. Este tipo de inflamación afecta las articulaciones grandes de los brazos y las piernas, como los codos, las rodillas, las muñecas y los tobillos. Los problemas pueden comenzar en una articulación y luego pasar a otra (conocida como inflamación migratoria). Esto sucede con más frecuencia si la enfermedad de Crohn afecta el colon. La inflamación puede ir y venir junto con los síntomas de la enfermedad de Crohn, pero generalmente no causa daño duradero. 

Axial. Este tipo de inflamación afecta la parte baja de la columna vertebral o la parte baja de la espalda (a veces llamadas articulaciones sacroilíacas). También se conoce como espondilitis o espondiloartropatía. Incluso podrías tener síntomas de este tipo de inflamación antes de que te diagnostiquen enfermedad de Crohn. Podrías notar dificultad para respirar si impide que las costillas se expandan. Puede causar daño permanente si los huesos de la columna se fusionan.

Espondilitis anquilosante. Este tipo más grave de artritis en la columna vertebral es poco común entre las personas con enfermedad de Crohn, pero puede ocurrir. Además de causar artritis en la espalda y movimiento muy restringido, puede provocar inflamación en los ojos, los pulmones y las válvulas cardíacas. Algunas personas desarrollan este tipo de artritis antes de recibir un diagnóstico de la enfermedad de Crohn. Los médicos no saben exactamente qué la causa, pero han encontrado marcadores genéticos comunes entre las personas que la tienen. La espondilitis anquilosante es más común en personas menores de 30 años.

El tratamiento para la artritis relacionada con la enfermedad de Crohn consiste en lo siguiente:

  • Aliviar los síntomas de la artritis, como dolor, hinchazón e inflamación, con:
    • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) como la aspirina y el ibuprofeno. Pero las personas con Crohn no siempre pueden tomarlos porque irritan el revestimiento del intestino.
    • Esteroides
    • Descanso, calor y ejercicios de rango de movimiento
  • Tratar la enfermedad de Crohn, generalmente con
    • Esteroides
    • Sulfasalazina
    • Medicamentos que actúan sobre el sistema inmunitario como metotrexato y biológicos

Problemas de la piel

Los problemas de la piel relacionados con la enfermedad de Crohn son menos comunes que la inflamación articular. Son causados por la enfermedad o por los medicamentos utilizados para tratar la enfermedad de Crohn. Estos son los que ocurren con más frecuencia:

Eritema nodoso. Estos pequeños nódulos rojos y dolorosos generalmente aparecen en las espinillas, los tobillos y, a veces, los brazos. Mejoran a medida que se controla la inflamación causada por la enfermedad. Los esteroides pueden ayudar a reducir los síntomas.

Pioderma gangrenoso. Estas llagas llenas de pus a menudo aparecen después de una lesión en la piel. Generalmente se forman en las piernas, pero pueden aparecer en cualquier lugar. Podrían formarse en el abdomen junto a un estoma (un agujero en el estómago que permite que los desechos salgan y se depositen en una bolsa de colostomía) o junto a cicatrices de una colectomía (cirugía donde se extrae parte del colon). Con el tiempo, las llagas se unen y forman úlceras profundas y duraderas. Los esteroides, ciertos medicamentos biológicos y medicamentos tópicos pueden ayudar.

Papilomas cutáneos. Estos pequeños crecimientos de piel son comunes en personas con enfermedad de Crohn, especialmente alrededor del ano o las hemorroides. Las heces pueden adherirse a ellos e irritar la piel. Una buena higiene de la piel puede ayudar a mantenerlos bajo control. Dependiendo del tipo de papiloma cutáneo, tu médico determinará si es conveniente realizar una cirugía para retirarlo. 

Úlceras en la boca. También se les llama aftas. Son pequeñas llagas dolorosas, redondas u ovaladas que se forman entre la encía y el labio inferior, a los lados de la lengua o en la parte inferior de esta. Empeoran con los brotes de la enfermedad y mejoran cuando la inflamación está bajo control. Los síntomas pueden aliviarse usando enjuagues de agua salada, enjuagues bucales o esteroides tópicos y comiendo menos alimentos picantes, salados o ácidos.

Pérdida ósea

Esta es una complicación común de la enfermedad Crohn. En algunos casos, podría deberse a la propia enfermedad; las proteínas que causan inflamación cambian el ritmo al que se descompone el hueso viejo y se forma el nuevo. También puede ocurrir debido a los potentes medicamentos corticosteroides que los médicos usan para tratar la enfermedad. Estos medicamentos pueden:

  • Impedir que tu cuerpo absorba calcio de los alimentos, que necesita para formar hueso
  • Hacer que tu cuerpo elimine calcio cuando orinas
  • Aumentar la producción de células que descomponen hueso
  • Reducir el número de células que ayudan a formar hueso
  • Reducir la producción de estrógeno del cuerpo, que ayuda a formar hueso

Las personas con enfermedad de Crohn pueden tener problemas de densidad ósea como huesos más porosos (osteoporosis), huesos menos densos (osteopenia) o huesos blandos (osteomalacia). 

Deficiencia de vitamina D

Si tu cuerpo no puede absorber vitamina D debido a daño en el intestino delgado o una resección del intestino delgado, es menos probable que puedas absorber calcio y formar hueso.

Para prevenir problemas o detenerlos antes de que empeoren, puedes hacer lo siguiente:

Hablar con tu médico sobre reducir la cantidad de esteroides que tomas o probar un medicamento con menos efectos secundarios

Tomar medicamentos llamados bisfosfonatos para fortalecer tus huesos, como:

  • Alendronato (Fosamax)
  • Ibandronato (Boniva)
  • Pamidronato (Aredia)
  • Risedronato (Actonel)
  • Ácido zoledrónico (Reclast, Zometa)

Problemas de los ojos

Aunque no es muy común, la inflamación causada por la enfermedad de Crohn o las complicaciones que la acompañan pueden afectar tus ojos. Una afección llamada queratopatía, que causa cambios inusuales en la córnea, no requiere tratamiento. También puedes tener ojos secos y necesitar un antibiótico si tienes una infección. Estos son otros problemas más serios:

Episcleritis. La inflamación del área justo debajo de la conjuntiva (el tejido transparente que cubre el interior de los párpados y el blanco de los ojos) es la complicación ocular más común de la enfermedad de Crohn. Puede afectar un ojo o los dos. Notarás dolor, picazón, ardor y enrojecimiento intenso, pero no afectará tu visión. Los tratamientos tópicos pueden aliviar los síntomas. Mejorará a medida que disminuya la inflamación provocada por la enfermedad.

Escleritis. Esta afección causa un dolor constante que empeora cuando mueves los ojos. Puede mantenerte despierto. También puedes tener dolor de cabeza, ojos llorosos y rojos, y sensibilidad a la luz. Puede aparecer cuando tienes síntomas de la enfermedad de Crohn o cuando no tienes ninguno. Si tienes escleritis, tu médico generalmente te recetará esteroides o medicamentos que suprimen el sistema inmunitario. Estos ayudarán a reducir los síntomas y evitarán que la escleritis regrese. Si tienes escleritis con frecuencia, con el tiempo puede provocar que la esclerótica (la parte blanca del ojo) se vuelva delgada y se rompa.

Uveítis. Es la inflamación de la úvea, la capa media del ojo. Puede causar dolor, visión borrosa, sensibilidad a la luz y enrojecimiento. Tu médico puede recetar gotas para los ojos con esteroides para aliviar la inflamación. Cuando la enfermedad de Crohn está bajo control, los síntomas de la uveítis generalmente mejoran. Pero si no tratas la uveítis, podría provocar glaucoma (daño al nervio óptico que causa presión ocular) y ceguera.

Problemas de los riñones

También es posible, pero poco común, que la enfermedad de Crohn afecte los riñones. Los problemas suelen ser leves y a menudo son causados por los medicamentos utilizados para tratar la enfermedad. Estos son algunos problemas que podrían afectar los riñones: 

Piedras en los riñones. Hay dos tipos: piedras de oxalato de calcio y piedras de ácido úrico. Las piedras de oxalato son un problema común entre las personas que tienen enfermedad de Crohn, ya que el cuerpo tiene dificultades para absorber grasa. Por esta razón, la grasa se une al calcio y deja una sal llamada oxalato que absorben los riñones y puede convertirse en piedras. El riesgo aumenta si te realizan una resección del intestino delgado, lo que incrementa tus probabilidades de deshidratarte. Algunos de los síntomas de las piedras en los riñones son dolor, sangre en la orina, náuseas y vómitos. Para tratarlas se debe beber más agua y seguir una dieta con muchos jugos y verduras. Si las piedras no se eliminan por sí solas, tu médico puede tener que realizarte una cirugía para extraerlas o usar un método llamado litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC), que las tritura usando ondas de choque de alta energía para facilitar su eliminación. Las piedras de ácido úrico se forman cuando la diarrea hace que la orina sea más ácida. 

Hidronefrosis. Esto ocurre cuando el íleon (donde el intestino delgado se une con el grueso) se hincha debido a la enfermedad de Crohn y presiona el uréter, el tubo que lleva la orina desde los riñones hasta la vejiga. Cuando la orina no puede drenar correctamente, el riñón se hincha y puede formarse tejido cicatricial. Podrías notar un dolor sordo cerca del riñón y sangre en la orina. Se puede realizar una cirugía para eliminar el tejido inflamado y la parte del intestino que está causando el problema.

Fístulas. Además de formarse dentro del intestino, las fístulas también pueden formarse entre el intestino y otros órganos, como la vejiga o el uréter. Son más frecuentes en los hombres y pueden provocar infecciones del tracto urinario. Los medicamentos pueden ayudar, pero podrías necesitar cirugía.

La amiloidosis (demasiada proteína en los riñones) y la glomerulonefritis (una lesión que dificulta que los riñones filtren adecuadamente) son otras complicaciones renales posibles pero poco comunes.

Problemas del hígado

Los problemas del hígado son poco comunes, pero pueden ocurrir en algunas personas con enfermedad de Crohn. Tu hígado procesa todo lo que comes y bebes. La enfermedad de Crohn o sus tratamientos pueden causar inflamación o daño. Es probable que solo notes baja energía y fatiga a menos que tengas un problema más serio. Estos son algunos de los problemas más comunes:

Enfermedad del hígado graso. Cuando tu cuerpo no procesa bien las grasas, pueden acumularse en el hígado. Mantener un peso saludable y controlar el colesterol (el colesterol total debe ser menos de 200) reducirá la cantidad de grasa en el hígado.

Piedras en la vesícula. Se forman cuando pequeñas piezas de colesterol o bilirrubina (que resulta de la descomposición de los glóbulos rojos) se convierten en piedras dentro de la vesícula y bloquean los conductos biliares. Los medicamentos y la cirugía son opciones de tratamiento.

Hepatitis. La inflamación hepática a largo plazo puede resultar de la enfermedad de Crohn o ciertos medicamentos, como el metotrexato, utilizados para tratar esta afección. La hepatitis se trata con medicamentos para reducir la inflamación.

Pancreatitis. Las piedras en la vesícula y los medicamentos pueden provocar inflamación del páncreas. Esta afección puede causar dolor, náuseas, vómitos y fiebre. Dejar de tomar el medicamento o eliminar la piedra dentro de la vesícula puede solucionar el problema.

Colangitis esclerosante primaria. Es una enfermedad de los conductos biliares, tubos que llevan la bilis desde el hígado hasta el intestino delgado. Causa cicatrización y estrechamiento en los conductos. Puede provocar daño hepático e insuficiencia hepática. La dilatación y las endoprótesis pueden ayudar a abrir los conductos bloqueados. Tu médico podría recetar antibióticos u otros medicamentos llamados secuestrantes de ácidos biliares. 

Problemas de desarrollo físico

Este es un problema bastante común en personas con enfermedad de Crohn, especialmente en niños. La enfermedad puede comenzar a cualquier edad. Cuando los niños tienen la enfermedad, es probable que los padres noten:

  • Problemas de crecimiento. Los niños con enfermedad de Crohn suelen ser más bajos y pesar menos que aquellos que no la tienen. Pueden dejar de crecer antes de que comiencen los síntomas.
  • Retraso de la pubertad. Los niños con enfermedad de Crohn suelen comenzar la pubertad más tarde que sus amigos.

Muchas cosas pueden causar la diarrea relacionada con la enfermedad de Crohn, y muchas están vinculadas. Un problema lleva a otro y luego a otro. El principal desencadenante es la inflamación. Así es como puede dañar tu intestino:

Desequilibrios de fluidos y electrolitos. Hasta 42 tazas de líquido entran en el intestino cada día. Normalmente, los fluidos fluyen libremente de un lado a otro a través de la pared intestinal, junto con nutrientes y electrolitos (minerales importantes como el sodio y el cloruro). Los electrolitos ayudan a regular el líquido dentro y fuera de las células. Cuando la inflamación afecta su función, demasiada agua permanece en el intestino, y esto provoca la diarrea.

Daño al revestimiento intestinal. La inflamación puede dañar las células epiteliales del revestimiento intestinal. Esta fina capa de células estrechamente unidas actúa como una barrera para mantener fuera toxinas y gérmenes mientras permite la entrada de fluidos y electrolitos. Cuando se daña, las proteínas que mantienen unidas las células pueden filtrarse. Esto permite que las proteínas y las bacterias ingresen al cuerpo, donde causan aún más inflamación y empeoran la diarrea.

Desequilibrio del microbioma (disbiosis). El microbioma es el nombre común para los billones de bacterias, virus y hongos mayormente beneficiosos que viven sobre tu cuerpo y dentro de él. Aunque se encuentran en cada parte del cuerpo, incluso entre los dedos de los pies, la mayoría están en el intestino. Estos microbios realizan funciones que son esenciales para la vida y la salud. Ayudan a digerir la comida, producen vitaminas y refuerzan tu sistema inmunitario. Cuando los antibióticos, una mala dieta, el tabaquismo o el estrés alteran el delicado equilibrio del microbioma, muchas cosas pueden salir mal. Las bacterias dañinas pueden abrumar a las beneficiosas. También puedes tener menos tipos diferentes de bacterias (diversidad bacteriana). Esto es importante, ya que una menor diversidad está vinculada a la diarrea que continúa incluso después de que el intestino ha sanado. Además, debido a que el microbioma no puede controlar adecuadamente el sistema inmunitario, puedes tener mucha más inflamación y diarrea.

Ácidos biliares. La bilis es una sustancia producida en el hígado que ayuda a digerir las grasas. Tu cuerpo generalmente libera la cantidad correcta de bilis según los alimentos que comes. Si tu cuerpo produce demasiada bilis o no puede usarla correctamente, puedes desarrollar lo que se conoce como diarrea por ácidos biliares. Puede provocar una necesidad urgente de ir al baño. También podrías tener problemas para controlar la orina. Este tipo de diarrea es común en personas con enfermedad de Crohn a quienes les han retirado parte del intestino delgado.

La enfermedad de Crohn a menudo se confunde con otra afección llamada colitis ulcerosa. Los síntomas son similares, y ambas son enfermedades inflamatorias intestinales. Provocan períodos de brotes activos de inflamación seguidos de períodos sin síntomas, conocidos como remisión.

Estas son las diferencias entre las dos enfermedades:

  • La colitis ulcerosa afecta el colon, mientras que la enfermedad de Crohn puede ocurrir desde la boca hasta el ano.
  • La colitis ulcerosa inflama el revestimiento interno del colon, mientras que la enfermedad de Crohn puede inflamar todas las capas de la pared intestinal.
  • La colitis ulcerosa causa inflamación en todo el colon, pero si tienes enfermedad de Crohn, algunas partes del intestino pueden estar sanas, mientras que otras pueden estar inflamadas.

La única manera de saber si tienes enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa es que te evalúe un médico. Un pequeño número de personas pueden tener ambas enfermedades inflamatorias intestinales a la vez.

La enfermedad de Crohn es una afección inflamatoria intestinal que puede causar síntomas graves relacionados con el intestino y el resto del cuerpo. Si crees que podrías tener la enfermedad de Crohn, habla con tu médico. La afección es de por vida y no se puede curar, pero cuanto antes comiences el tratamiento, más probabilidades tendrás de aliviar tus síntomas y reducir el daño intestinal.

¿Puedes desarrollar la enfermedad de Crohn de repente? Los síntomas generalmente aparecen poco a poco, pero pueden surgir de repente. También pueden ir y venir (es decir, puedes tener períodos de brotes y de remisión). 

¿Cómo se siente un brote de la enfermedad de Crohn? Los síntomas de un brote incluyen dolor de estómago, diarrea crónica, sangre en las heces, fatiga, úlceras en la boca y llagas alrededor del ano. 

¿Qué alimentos desencadenan los síntomas de la enfermedad de Crohn? Los alimentos desencadenantes pueden ser diferentes para cada persona, y es posible que ningún alimento desencadene tus síntomas. Estos son alimentos que pueden empeorar los síntomas:

  • Alimentos ricos en fibra
  • Alimentos con lactosa, como la leche y el yogur
  • Endulzantes artificiales
  • Alimentos y bebidas azucaradas
  • Alimentos ricos en grasas
  • Alimentos picantes
  • Alcohol y cafeína

 

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Este contenido se publicó originalmente en inglés y se tradujo con el uso de varias herramientas editoriales, incluidas la inteligencia artificial, como parte del proceso. Un equipo de editores de salud de WebMD y de profesionales médicos revisó el contenido antes de su publicación.