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Cirugía de resección para la enfermedad de Crohn

Revisado Por Melinda Ratini, MS, DO en julio 07 del 2026

Los medicamentos biológicos han facilitado el tratamiento de la enfermedad de Crohn, pero, a veces, todavía se necesita una operación. Casi la mitad de las personas con enfermedad de Crohn necesitarán cirugía durante los primeros 10 años después de su diagnóstico, incluso si toman medicamentos. Algunos necesitarán más de una operación.

Durante la cirugía de resección se retiran las partes del intestino que la enfermedad de Crohn ha dañado. No es una cura, pero puede tratar complicaciones y ayudarte a sentirte mejor.

Durante la resección, el cirujano extrae las partes del intestino que se han estrechado o que están cicatrizadas, y une los dos extremos sanos.

Hay tres tipos de cirugía de resección. El procedimiento que te realicen dependerá de la parte de tu intestino que haya dañado la enfermedad de Crohn.

  • En la resección del intestino delgado se retira un fragmento del intestino delgado.
  • En la resección del intestino grueso se retira una parte del intestino grueso, incluido el colon.
  • En la resección ileocecal se retira la parte final del intestino delgado y la parte inicial del colon, llamada ciego. Es posible que también sea necesario extraer el apéndice porque está unido al ciego.

La cirugía es una opción si los medicamentos y otros tratamientos no han ayudado a aliviar tus síntomas, o si tienes complicaciones como estas:

Estrechamiento del intestino. La enfermedad de Crohn puede inflamar tanto el intestino que este se hincha y no tiene suficiente espacio para que las heces pasen. Este estrechamiento se llama estenosis.

Perforación. La pared del intestino puede dañarse y debilitarse tanto que se forma un agujero. Una perforación necesita tratarse de inmediato para que no se infecte.

Absceso. La inflamación en la pared intestinal puede causar una infección. Un absceso es una acumulación de pus que se forma durante una infección.

Fístula. Ocurre cuando una úlcera atraviesa la pared del intestino y forma un túnel anormal hacia otro órgano, como el ano o la vejiga. A veces, los abscesos causan fístulas.

Las perforaciones y los abscesos son más graves. Pueden necesitar cirugía de emergencia.

Parte de la preparación para la cirugía de resección es seguir una dieta baja en residuos durante unos días. Esta dieta limita los alimentos ricos en fibra como los panes integrales, las nueces y las semillas, que son difíciles de digerir. Si tomas medicamentos para suprimir el sistema inmunitario, es posible que necesites dejar de tomarlos antes de la operación.

La cirugía de resección se realiza de una de dos maneras:

Cirugía abierta. El cirujano hace un corte grande en el abdomen y extrae la sección dañada del intestino.

Cirugía laparoscópica. El cirujano hace unos pequeños cortes en el abdomen. Un endoscopio con una cámara y luz en un extremo se introduce en una de las aberturas, y pequeños instrumentos se introducen en las otras. La cámara permite al cirujano observar en un monitor mientras extrae la sección dañada del intestino.

Después de ambos procedimientos, el cirujano cose o engrapa los dos extremos sanos del intestino. Si no queda suficiente intestino sano que se pueda reconectar, es posible que necesites un segundo procedimiento para crear una abertura o bolsa para eliminar o almacenar desechos.

Normalmente permanecerás en el hospital de tres a siete días después de tu cirugía. Descansa y evita hacer esfuerzos durante unas semanas mientras tu cuerpo se recupera. Tu médico te dirá cuánto tiempo necesitas esperar antes de volver al trabajo y hacer ejercicio.

Come alimentos que sean fáciles de digerir para ayudar a que el intestino sane. Tu médico o un dietista pueden aconsejarte qué comer durante tu recuperación.

Cualquier cirugía tiene posibles riesgos y efectos secundarios, entre ellos los siguientes:

La cirugía de resección tiene algunos efectos secundarios específicos, incluidos los siguientes:

  • Obstrucción intestinal
  • Fugas en el lugar donde se unieron los intestinos
  • Hernia: parte del intestino que sale por la incisión hecha durante la cirugía y forma un bulto
  • Sangrado o absceso en el abdomen

El síndrome del intestino corto es una complicación de la resección del intestino delgado. El intestino delgado es donde tu cuerpo absorbe nutrientes de los alimentos. Si tu cirujano te retira una gran parte del intestino delgado, es posible que no puedas absorber suficientes nutrientes al comer. El síndrome del intestino corto causa síntomas como pérdida de peso, diarrea, piedras en los riñones y debilidad.

No todos tendrán efectos secundarios o complicaciones. Tu riesgo depende del tipo de cirugía que tuviste, tu salud y cómo se realizó el procedimiento. La laparoscopia puede causar menos complicaciones que la cirugía abierta.

Fumar aumenta el riesgo de complicaciones después de la operación. Si fumas, dejar de fumar antes de la cirugía podría mejorar tus resultados y reducir tu necesidad de otra cirugía.

Llama a tu médico si tienes alguno de estos síntomas de advertencia después de la cirugía de resección:

  • Fiebre
  • Sangrado, hinchazón, calor o secreción en el lugar de la cirugía
  • Hinchazón en el abdomen
  • Náuseas o vómitos
  • Heces con sangre o negras, o ausencia de heces
  • Dificultad para respirar
  • Dolor cada vez más fuerte

La cirugía de resección ayuda a aliviar los síntomas de la enfermedad de Crohn, a veces durante muchos años. La mayoría de las personas que han tenido esta cirugía dicen que mejoró su calidad de vida y que estarían dispuestas a realizarse la cirugía nuevamente si fuera necesario.

Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden volver. Esto es conocido como una recurrencia. La enfermedad de Crohn puede regresar en el lugar donde el cirujano conectó las dos partes sanas del intestino. Tu médico puede realizar una endoscopia para comprobar si la enfermedad ha reaparecido. Durante este procedimiento, se observa el interior del tracto digestivo usando un tubo flexible con una cámara.

Hay cosas que puedes hacer para evitar una recurrencia y otra cirugía. Dejar de fumar es una de ellas. Tomar un tipo de medicamento biológico llamado anticuerpo inhibidor de interleucinas o un inhibidor del TNF también podría reducir la posibilidad de una recurrencia. Pregunta a tu médico qué más puedes hacer después de la cirugía de resección para mantener tu enfermedad de Crohn bajo control y prevenir complicaciones.

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Este contenido se publicó originalmente en inglés y se tradujo con el uso de varias herramientas editoriales, incluidas la inteligencia artificial, como parte del proceso. Un equipo de editores de salud de WebMD y de profesionales médicos revisó el contenido antes de su publicación.