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Si le preguntas a Kate del Castillo, actriz, productora, activista y empresaria nacida en México, sobre sus proyectos recientes, la lista es interminable: el año pasado participó en la película española Instintos, dirigida por Sebastián Borensztein; filmó Trap House junto a Dave Bautista; y finalizó su participación en la serie The Cleaning Lady de FOX. Este año, sus fanáticos podrán verla en pantalla en A Cuban Girl’s Guide to Tea and Tomorrow.
Y eso es lo que se ve en pantalla. Fuera de ella, ha lanzado su propia marca de tequila (Honor Del Castillo), ha creado una línea de suplementos para promover el crecimiento del cabello (K1 Hair Growth Gummies), fue nombrada embajadora de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos para ayudar a combatir la trata de personas, es portavoz de Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA, por sus siglas en inglés), y la lista continúa.
“He tenido un par de años estupendos”, dice Del Castillo.
Es cierto, pero realmente se podría decir que esta leyenda latina ha tenido no solo años sino décadas magníficas.
Una reinvención Americana
Cuando Del Castillo llegó a Estados Unidos en 2003, ya era muy conocida en México gracias a sus años de fama en las telenovelas. Pero emigrar significaba empezar de nuevo.
“Cuando llegué aquí, empecé desde cero”, dice. “Fue difícil, pero también fue genial ir a una audición donde nadie esperaba nada de mí. La palabra fracaso no existía en mi vocabulario. Fracasar era simplemente más experiencia. Es como una raya más en el tigre”.
Su película revelación, American Visa, marcó un punto de inflexión y demostró su valía como actriz ante el público estadounidense. Poco después llegó La misma luna (Under the Same Moon), una historia sobre inmigración que aún hoy conserva gran relevancia. Y luego, en 2011, un papel que definiría su carrera: Teresa Mendoza en La reina del sur.
Aun así, Del Castillo anhelaba ir más allá y profundizar en sus personajes. Tras años de recibir papeles estereotipados, cofundó Cholawood Productions, una compañía de producción liderada por mujeres que se enfoca en contar historias más amplias y complejas protagonizadas por mujeres fuertes, especialmente las latinas.
“No conseguía los papeles que quería, y los que me daban siempre eran papeles con estereotipos”, comenta. Cansada de ver a los personajes latinos como narcotraficantes o empleadas domésticas, Del Castillo y su equipo quisieron crear un espacio para personajes con mayor complejidad. Su objetivo no es contar solo historias latinas, sino historias universales con personas de todo tipo en papeles protagónicos.
“Queremos marcar la diferencia cuando se trata de contar historias con las que todo el mundo pueda identificarse”, dice.
La vida cuando se llega a la mitad de un siglo
Para algunas actrices, cumplir 50 años puede ser una crisis. ¿Se acabarán los papeles de películas o TV? ¿Habrán quedado atrás mis mejores días? Del Castillo admite que sintió estos temores a los 40, pero se desvanecieron rápidamente. Ahora afirma que está consiguiendo los papeles más interesantes de su vida. No es sorpresa, dada su filosofía sobre el envejecimiento: cuanto mayor, mejor.
“Siempre quise ser mayor”, dice del Castillo. “Siempre quise tener la confianza y la seguridad en mí misma y en mi carrera que siento que tengo ahora. Antes era tímida”.
Creció en la Ciudad de México rodeada de mujeres que envejecían con naturalidad y elegancia. Del Castillo dice que admiraba a las generaciones anteriores, pero también pensaba que los 50 años parecían estar a años luz de distancia.
“Cuando era más joven, las mujeres de 50 años me parecían increíbles, pero eran mayores, ¿Me entiendes?”, dice riendo. “Pero ahora todo está cambiando. Me siento súper joven”.
Más aún, se siente empoderada y libre.
“No me importa lo que la gente piense de mí, como antes”, dice. “Es libertad. Libertad total”.
Hábitos saludables que dan energía
Tras años realizando sus propias acrobacias —como caídas desde motocicletas y caballos— ha aprendido a escuchar a su cuerpo. Para mantener la resistencia que se le exige en el set, sigue una rutina de ejercicios que practica desde hace décadas: 15 minutos de entrenamiento de lunes a viernes, sin importar dónde esté filmando.
“Solo son 15 minutos porque no paro”, dice. “No miro el móvil, no descanso, no me siento. Simplemente sigo así durante 15 minutos y ya está”.
Sus entrenamientos combinan ejercicios cardiovasculares, kickboxing, remo, bandas de resistencia y pesas ligeras, y el objetivo no es solo ponerse en forma, sino crear un cuerpo que perdure.
“Quiero estar muy sana cuando tenga entre 70 y 80 años”, dice.
Ese deseo también la guía en su cuidado preventivo. Del Castillo se realiza exámenes de detección con regularidad (mamografías y citologías vaginales o pruebas de Papanicolaou anuales) y se enfoca en crear y seguir hábitos diarios que favorecen el bienestar a largo plazo. Aficionada a la buena comida, Del Castillo afirma que evita los alimentos fritos, los carbohidratos en exceso y la mayoría de los quesos durante la semana. Cocina en casa y prefiere comidas sencillas y saludables.
Pero también cree en el balance. Entre semana se concentra en lo esencial, y los fines de semana se permite algún capricho.
“Los domingos, si lo veo, me lo como”, dice.
Al fin y al cabo, es una mujer que disfruta de vivir la vida.
“Tengo muchísima energía y muchísimas cosas que aún necesito y quiero hacer”, dice. “Disfruto cada década de mi vida y realmente creo que todo va a mejorar”.

